Tomas Grego
04-03-2024 16:42

Un nuevo año llega, y con ella una nueva entrega de los premios más queridos (y al mismo tiempo odiados) de la industria del cine: Los Oscars. Diez films competirán a muerte (o al menos se van a tirar plata en la cara) para llevarse el más prestigioso premio posible, poder ponerle en la caja del bluray «ganadora al Oscar a mejor película» y vender un total de 10 discos más porque la industria del físico cada día está más muerta.

A pesar de que los premios no son lo que eran (quizás nunca fueron lo que creíamos que eran), en MECHA un poco de cariño les guardamos, así que entre toda la redacción hicimos lo imposible: Vimos 1 o 2 películas cada uno y escribimos un par de párrafos con nuestra opinión. Así que si el domingo te juntás con amigos, querés hacerte el que vio todas películas nominadas al premio mayor pero solo tuviste tiempo de ver Barbie, no te preocupes: acá te decimos qué decir para quedar como un experto.

American Fiction, Por Sole Zeta

Opera prima de Cord Jefferson, American Fiction es la historia de Thelonius “Monk” Ellison (Jeffrey Wright), un escritor y docente universitario afroamericano que se resiste a ocupar el lugar que la industria editorial le reserva a la “literatura negra”: la literatura “del gueto”, que habla exclusivamente sobre la marginación, la desigualdad y la violencia. Medio en serio y medio en joda le manda a su agente literario una novela (escrita bajo seudónimo) que parodia ese estilo de literatura… y los mismos editores que antes le negaban el acceso le ofrecen una fortuna por los derechos. Apretado económicamente y por dramas familiares, Monk acepta y debe transitar por un camino sinuoso en el que pone en juego su integridad. 

Disponible en Prime Video. Dirigida por Cord Jefferson.

No tengo nada que reprocharle a American Fiction. La disfruté de punta a punta. Hace planteos interesantes sobre la corrección política, la industria cultural, la autenticidad y el encasillamiento. Incluso sobre la distribución de tareas de cuidado. Me hizo reír. Y aún así siento que no hizo lo suficiente como para estar nominada. Es algo demasiado liviano. Viejo, son los Oscars, dame algo más SUCULENTO. Ojalá Jefferson tenga un carrerón por delante (tiene buenos antecedentes escribiendo para televisión), pero con su primer intentó robó.

Anatomy of a Fall, por Hernan C

Justine Triet coescribió el guión con su marido Arthur Harari (también director de cine y guionista) lo cual quizá diga mucho más del mensaje que las, un poco largas, dos horas y media de metraje.

Sandra Voyter, escritora alemana, vive con su marido, Samuel Maleski, escritor francés, y su hijo Daniel, que tiene una discapacidad visual, en Grenoble, una villa en Francia. Samuel es encontrado muerto por su hijo al volver de un paseo y comienza un proceso de investigación para determinar qué fue lo que pasó. Sandra es considerada sospechosa y se erige un proceso judicial para decretar su culpabilidad.

Disponible en cines al 5/3. Dirigida por Justine Triet.

Disponible en cines al 5/3. Dirigida por Justine Triet.

“Anatomy of a Fall” se siente muy realista en su armado del proceso, así como las instancias del mismo y es quizá lo que moviliza a la audiencia. Descubrir el resultado. El “que pasó”. Sin embargo, lo realmente interesante de la película, su ¿tema? cobra sentido cuando aparece una grabación de una pelea marital hecha a escondidas por el occiso un día antes de su muerte. La discusión, bastante “natural” en muchas parejas casadas y con hijos, se hace muy sugestiva cuando entendemos que los roles están cambiados. Los reclamos de Samuel a Sandra son los que en general hace la mujer al hombre. La reacción de Sandra a esos reclamos es la reacción que solemos tener los hombres; la escalada del conflicto. Y el final. Hay un juego maravilloso que por supuesto, explota con el clímax, que tiene que ver con nuestra percepción del todo, por cómo fueron dispuestos los roles.

Junto con Oppenheimer, Killers of the Flower Moon y Zone of Interest, “Anatomy of a Fall” es una de las contendientes al máximo galardón y creo que lo merece, si bien es cierto que la edición podría haberla hecho algo más ágil al observador no europeo. 

Barbie, por Jimeronica

Qué difícil es hablar de esto en unos pocos párrafos. Barbie a la larga es una película con tantas capas de interpretación que la jodita de compararla con Oppenheimer puede tener más similitudes de las que creemos. Porque Greta Gerwig quiso tal vez cagar más alto de lo que le da el culo: es capaz de crear una entretenidísima obra que sabe reflejar muy bien cómo se sentirían los hombres (Kens) en un mundo dominado por mujeres (Barbies), sin embargo, el film es víctima de una mentira más grande que todavía vivimos como sociedad: lo inevitable del capitalismo.

Disponible en Max (HBO). Dirigida por Greta Gerwig.

A la larga, la autora cae en clichés y roles estereotipados para poder explicar que el patriarcado daña tanto a hombres como mujeres, lo mismo pasa con el famoso monólogo de América Ferrera que tanto se ha criticado, pero termina siendo de lo más potable si lo comparamos con un final edulcorado, clásico de historias que le hacen ojitos a la revolución, pero terminan descubriendo que deben justificar lo injusto de nuestro sistema actual y todo se reduce a reconciliaciones felices. O tal vez aún peor, de reducir el rol de la mujer a sus genitales, lo cuál también está más cerca de una feminista TERF que una «Pañuelo Verde». 

Ojo, que también está la otra cara de la moneda, un montón de snobs pretendiendo que Barbie fuera más de lo que ofrece. Al igual que el mundo de la muñeca, tal vez hace falta bajar un poco la espuma y recordar que sólo es un juego, un primer paso a mensajes más refinados; así disfrutaríamos la parte más linda de esta historia, sin ser nosotros los que queremos cagar más alto. 

The Holdovers, por Nehual P

Si no tenés nada que hacer además de pagar impuestos y morir, esta es la película. The Holdovers es una producción que apela a la nostalgia a través de los colores, las vestimentas y el ritmo de sus tomas, para desarrollar una historia not-navideña, donde conviven un docente con alergia a la concha, un par de estudiantes que tuvieron la precaución de nacer en familias ricas y una cocinera de espíritu derrotado.

Disponible en cines al 5/3. Dirigida por Alexander Payne.

No estamos ante una obra que apunta a competir por premios en ninguno de sus aspectos, pero que te hace sentir cositas en la panza. Su principal ingrediente es lo real, pone sobre la mesa los privilegios de clase y la escasa oportunidad de los trabajadores en una vida que suele ser breve y sumergida en mierda. 

Payne ensambla en poco más de dos horas una familia temporal, nutrida con falsas creencias, deseos truncos, imposiciones y miedos para decirnos que mientras en Twitter un par de zánganos festejan el cierre de 5 universidades públicas, los muchachos de Barton no van a Vietnam o, mejor dicho, los nenes bien del Newman, no toman el subte A.

Killers of the Flower Moon, por Tomás G

Si alguna vez soñaste como se vería una mashup entre Goodfellas (Buenos Muchachos) y There Will Be Blood (Petróleo Sangriento) tengo una muy buena noticia para darte, Killers Of The Flower Moon es lo que andabas buscando. 

Si bien no está entre las mejores cintas de la filmografía de Scorsese, incluso una película promedio de él logra posicionarse como una de las mejores del año sin mucho esfuerzo, con un guión extremadamente interesante que nos narra la verdadera historia de una serie de asesinatos que sufrieron los Osage, una tribu estadounidense, en 1920 y que tenía como objetivo robarle las tierras con petróleo mediante matrimonios y herencias. 

Disponible en Apple TV. Dirigida por Martin Scorsese.

Toda la película es brillante, pero quien se roba el metraje es Robert De Niro, con apariciones puntuales se transforma en un villano formidable y sin escrúpulos, que se asemeja a un pastor evangelista aprovechándose de sus súbditos. El resto del cast también tiene sus momentos, Di Caprio hace un excelente papel de Henry Hill cowboy, Lily Gladstone tiene un papel gravitante pero al mismo tiempo muy sutil y aunque solo aparezca los últimos 40 minutos de una película de tres horas y media (la duración se la dejo pasar solo porque es Scorsese), tengo un punto débil por Jesse Plemons, uno de los mejores actores del Hollywood actual.

Podría pasarme cientos de palabras hablando del film pero seamos honestos, no las leerían y pasarían solo a las conclusiones así que ahí les van: Killers of the Flower Moon es una película hermosa que nos trae este Scorsese más pensativo de los últimos años, sabe que le quedan pocas balas y quiere aprovecharlas todas. El Oscar siempre fue un premio que se le escapó a Marty (ya se que tiene uno, pero todos podemos coincidir que merecía al menos 5 más), pero aún así no se si se llevará la estatuilla porque este año, al igual que el anterior, realmente no hay un claro favorito. Solo sé que si lo levanta, va a estar más que merecido.

Maestro, por Tomás G

Maestro es Bohemian Rhapsody para amantes de la música clásica. Una biopic carente de cariño por sus protagonistas, se preocupa más de contarte una versión edulcorada e imbécil de la vida de una figura histórica vivida y compleja. Su único interés es la vida romántica de Leonard Berenstein y la relación con su esposa, pero cuando termina no salís sabiendo nada más de él.

Disponible en Netflix. Dirigida por Bradley Cooper.

La película no tiene intereses, aspiraciones artísticas, ni ganas de contar una historia. Solamente es un vehículo para que Bradley Cooper haga su mejor caricatura de un judío neoyorquino bisexual con las esperanzas de ganar un Oscar a mejor actor que se le escapó en 2019, irónicamente contra la caricatura de Mercury que hizo Rami Malek en Bohemian Rhapsody.

Cuando se entreguen los Oscars este 10 de marzo y Paul Giamatti o Cyllian Murphy ganen la estatuilla a mejor actor voy a aplaudir, no por su (muy merecida) victoria, sino porque una vez más se haga justicia. Oficialmente subido al barco de hate de Bradley Cooper.

Oppenheimer, por Edu L

Del rubio que revivió la franquicia Batman, nos trajo la adaptación más tensa de una evacuación en la primera guerra mundial y plasmó la película más lisérgica que el mainstream de Hollywood admite, llega a las ternas de la Academia Oppenheimer, de Christopher Nolan. 

Disponible para alquilar en Apple TV. Dirigida por Cristopher Nolan.

Luego de arrasar en los premios SAG (los galardones que entrega el sindicato de actores yankee), esta biopic nos mete en la ansiosa y ecléctica cabeza del tipo que “la vio venir” en términos de guerra atómica. Sus romances, sus roces políticos, sus principios; todo queda en carne viva, en una visión estrambótica de lo que pasaba por dentro y por fuera de un susodicho J. Robert Oppenheimer, padre de la bomba nuclear.

No es raro, en perspectiva, pensar que este film salvó a la taquilla de verano del 2023 junto con Barbie. La ola de memes, el hecho que era cine de calibre (a pesar de las críticas), su frescura y que fue un respiro frente al festín de suspiros y bostezos que se estaba convirtiendo Marvel. Toda la peña para que se convirtiese en el fenómeno memeístico del año. Ojo, igual, no te comas la vuelta: Oppenheimer tiene el sello de calidad antisocialista característico de Nolan. Se podría decir que la moraleja de la historia es que, si alguna vez tuviste un amigo trosco y le firmaste la hoja de adhesión para que su partido se pudiera presentar a elecciones, tengas cuidado porque el gobierno te va a intentar meter en cana 30 años después… Bastante realista.

Past Lives, por Pol V

En una decisión teledirigida de la redacción me tocó la película “romántica”. Más allá del rotulado básico, Vidas Pasadas expresa con una crudez pasmosa que las decisiones tomadas durante nuestro paso temporal por este mundo indefectiblemente van a dejar muchos caminos sin explorar, incluso aquellos que nos podrían hacer infinitamente felices. 

Disponible en cines al 5/3. Dirigida por Celine Song.

Celine Song dirige preciosamente este largometraje, entregando muchos planos bellísimos que se van a quedar dando vueltas por tu cabeza durante varios días. El retrato de lo cotidiano, los silencios que dicen todo y la incomodidad de ciertas verdades se combinan para generar una obra que no recomendaría si andás medio “para abajo” últimamente. Muy bonita peli, que no va a ganar el Oscar.

Poor Things, por Jimeronica

Giórgos Lánthimos toma el mito de Frankenstein y lo convierte no sólo en un manifiesto feminista, sino en una defensa al derecho del placer y el ejercicio de la prostitución. Lo único que le faltaría para ser perfecta es haber sido escrita por una mujer, en ese sentido existe Barbie y no ha brillado demasiado entre las feministas.

Lo verdaderamente sorpresivo es que esta vez el director se le anima a un estilo mucho más relajado en comparación a la mayoría de sus narrativas: momentos incómodos hay, pero nunca se llega al extremo de ver a alguien sacándose un diente por conquistar su independencia (ups, spoilers de Canino). 

Disponible en cines al 5/3. Dirigida por Yorgos Lanthimos.

Puntos extra por la interpretación brillante de Emma Stone, posiblemente la cúspide de su carrera. Por más que un buen guión lo refuerce, este es el claro ejemplo de todo lo que puede transmitir una profesional, ella nos hace creer no sólo la total inocencia de su personaje, también su gradual crecimiento hasta la emancipación de sus ideas. 

La dirección de fotografía también es una verdadera joya, cada escena parece un cuadro pintado por Dalí en algún delirio gótico sobre cuentos de hadas. 

No puedo dar por sentado que sea una película material de clásico, pero sin duda sienta las bases de lo que es hacer arte haciendo impecable uso de simbología y metáfora. Además, hizo enojar a un montón de incels alrededor del mundo, porque nada debe ser más molesto que ver a una mujer usando sus genitales como se le viene la gana.

The Zone of Interest, por Hernan C

El largometraje de Jonathan Glazer es una adaptación de la novela homónima de Martin Amis y está en el top 3 o 4 de potenciales ganadoras de los Oscars más importantes: Película y Dirección, aunque también puede que gane Guión Adaptado. La razón de sus posibilidades es sencillamente que nunca hay que descartar una película que suceda en el holocausto. Sin embargo, “The Zone of Interest”, funciona mejor como idea que como largo.

Es una colección de escenas de la vida cotidiana del jerarca nazi Rudolf Hoss con Hedwig, su esposa, y la familia que crearon mientras deshacía millones de otras. Hoss, como comandante de Auschwitz, construyó su idílico hogar junto al campo de concentración al cual como espectadores no vemos nunca, pero como oyentes, jamás dejamos de oír.  

Disponible en cines al 5/3. Dirigida por Jonathan Glazer.

Como concepto, “The Zone of Interest” es demoledora. Un argentino de edad puede sentirse identificado de forma muy personal si vivió la dictadura y creyó (o sigue creyendo, porque lamentablemente, muchos argentinos piensan igual casi 50 años después) que era necesaria.

Imagino una reversión nacional pensada en El Olimpo y protagonizada por Guillermo Suárez Mason y su familia. Come un asado, va con su familia a ver a Argentinos Juniors (club del cual es dirigente), duerme la siesta con unos tangos de fondo, se levanta alrededor de las 20 hs y un Falcon verde sin patente lo espera para ir a secuestrar inocentes. Su familia no cuestiona. Su familia ES. 

Así como millones de argentinos sostienen esa mentira para no sentirse cómplices de un genocidio, también lo hicieron los alemanes. 


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Tomas Grego
Escribo un poco de todo y mucho de nada, pero principalmente sobre arte en todas sus formas.