Hernan L
14-02-2024 16:16

Mucho venimos discutiendo desde la irrupción del trap y los sonidos urbanos (?) como ha desaparecido el discurso político (o la denuncia) de las líricas.

En tren de franqueza, siempre ha sido más bien al revés. Por cada “Manos de Filippi” siempre hubo cien “Soda Stereos” que evitaban pronunciarse en público. No es esto crítica alguna, porque ningún artista está en realidad obligado a tener una postura política pública y vivimos una era donde la grieta es inclemente. Estar de uno o del otro lado te convierte en amigo o enemigo, que para los artistas (y mas importante, para sus productores, compañías y distribuidoras) se traduce en menos dividendos, redes sociales mega tóxicas, e incluso momentos desagradables en la vía pública. Como los jugadores de fútbol, los artistas modernos están coacheados para no expresarse políticamente y mantenerse dentro de los tópicos saludables y poco controversiales.

O más o menos.

En realidad, lo “controversial” lo dictamina el capital. Es así que las artistas mujeres tienen “permiso” para líricas o expresiones feministas. Sucede porque el capitalismo aceptó y promueve ese discurso. Esa clase de “controversia” sirve a sus intereses, porque genera un conflicto que no perturba sus finanzas. Se puede ser feminista (liberal) estando de ambos lados de la grieta.

O más o menos.

En realidad no. Pero como esos músicos y artistas evitan expresarse políticamente es más bien complicado acusarlos de incoherencia.

dillom

Cosquín Rock

El fin de semana largo nos otorgó una nueva edición del Cosquin Rock donde pasaron cosas. Diversos artistas como Dillom y Lali Espósito se pronunciaron políticamente, pero señalando su oposición al gobierno de Javier Milei y sus políticas económicas y culturales.

El asunto, como señalamos al principio, escaló. Es así que para un lado de la grieta, tanto Dillom como Lali son poco menos que héroes, y para el  otro lado, son una yunta de ridículos sin talento que merecen todo lo malo que les pueda pasar.

O más o menos.

En realidad, quizá toda la Grieta también fue orquestada por las estructuras corporativas supercapitalistas, en orden de eliminar toda diferenciación humana posible por fuera del concepto “grieta”.

Supongamos que la sociedad, con amnesia de marxismo, desconoce la distinción de clase. Entonces tenemos distinción etaria, de género, de identidad, de etnia, de religión. Es un enorme peso para los departamentos de marketing que tienen que descifrar como vender cada producto. A menos que solo haya una sola distinción: la grieta. Entonces tenemos Argentinos de este lado de la grieta (de cualquier edad, género, identidad sexual, etnia, religión…) y Argentinos del otro lado de la grieta (de cualquier edad, genero, blablabla). ¿No sería más sencillo venderles cualquier producto?

Lo que unifica a ambos sectores es su posición frente a las ambiciones. ¿Podrá ser eso? ¿Cómo saber?

lali esposito

La re politización

Decíamos, en la historia, los artistas y grupos politizados en general, siempre fueron los menos. El caso especialmente curioso de nuestro país, tan grande y hermoso, es que entre los más populares de toda la historia, se encuentran un buen número de bandas y solistas muy comprometidos con la realidad social. Charly García, Luis Alberto Spinetta, Juan Carlos Baglietto, Lito Nebbia, Los Redonditos de Ricota. Podría nombrar decenas. La razón de su existir fue, en principio, que nacieron en una época convulsionada del país. Hijos de entre dictaduras. Vivieron los años más duros y violentos de nuestra Nación prácticamente desde una trinchera.

Cuarenta años de democracia continuada atemperan los ánimos revolucionarios o directamente los eliminan de aquellos que nacieron en una época que encima fue dulce en casi todo aspecto.

Que quiero decir con esto: no es raro que El Duki, María Becerra, o Emilia Mernes no se pronuncien políticamente. Al contrario, lo raro es que lo hagan Dillom o Lali Espósito. Es cierto que su posición tiene mucho que ver con la herencia familiar (bienvenida sea), pero son ellos los extravagantes.

el duki

Lo mas grave que vivió EL DUKO fue una muela de juicio

Es interesante entender que un artista de 30 años nacido en 1993, adquirió su conciencia sobre los hechos de la vida diaria nacional con el kirchnerismo asentado y una situación sociopolítica estable más allá del día a día. Esa clase de vida no proporciona mucho incentivo al discurso, si bien es cierto que de igual manera, puede existir el conflicto personal que dispare la creación artística. Nótese, a modo de curiosidad, que en los ritmos urbanos actuales, ese conflicto que promueve la creación tiene que ver con tener éxito de forma urgente y no ser un fracasado o un “desconocido”.

Sin embargo puede que esta grieta que vivimos este alcanzando su punto máximo de abismo y, como con la camada de artistas politizados de los 70s, estemos por presenciar un renacimiento del Artista Politizado.

O más o menos.

En realidad querría que no nos gobernara Milei y que sigan cantando boludeces.


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Hernan L
Redactor de muchos años. Stalino.